COSTILLAS ENAJADAS SECAS

COSTILLAS ENAJADAS SECAS

Las costillas enajadas son una de las preparaciones tradicionales de la matanza. Se conservan en adobo y posteriormente se secan, logrando un sabor intenso y una curación natural perfecta para el invierno.

Ingredientes:

  • Costillas de cerdo.
  • Sal.
  • Pimentón.
  • Ajos machacados (sin necesidad de pelarlos).
  • Agua templada.

Preparación:

Costillas colgadas secándose

En un cubo se mezcla sal, pimentón y ajos machacados con agua templada. Se remueve bien y se prueba para comprobar que tenga un punto salado y que se noten el ajo y el pimentón.

En un recipiente apropiado para el tamaño de las costillas se pone un poco de sal en el fondo. Se van colocando las piezas previamente pasadas por la mezcla y se les añade un poco de sal por encima, procurando que queden bien colocadas y sin muchos huecos entre ellas.

Cuando estén todas colocadas, se vierte la mezcla restante hasta que queden completamente cubiertas. Es importante que toda la carne quede bien tapada por el adobo.

Se dejan en remojo durante dos días. Pasado ese tiempo, se prueban para comprobar el punto de sal. Si estuvieran sosas, se dejan en el adobo un día más.

Después se sacan y se cuelgan para que se sequen en un lugar limpio, seco y bien ventilado. Cuanto más frío sea el ambiente mejor, siempre que no llegue a congelar, ya que así el secado será más lento y la curación quedará perfecta.